La cocina de Merche Borjas

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GAZPACHO DE MANGO, BURRATA Y METIS

Hoy preparamos gazpacho de mango y burrata. una receta fresca, sorprendente y muy mediterránea. Hay recetas que conquistan por su sencillez y otras que sorprenden por la combinación de ingredientes. Este gazpacho de mango, burrata y metis acompañados por metis pertenece a las dos categorías: se prepara en pocos minutos, resulta refrescante y, al mismo tiempo, propone una mezcla de sabores poco habitual que merece la pena descubrir.

como hacer gazpacho de mango y burrata

El protagonista inesperado es el metis, una fruta de hueso resultado del cruce entre ciruela y albaricoque. De piel lisa y pulpa jugosa, combina el carácter dulce y aromático del albaricoque con la acidez y la intensidad frutal de la ciruela. Además, es una fruta especialmente versátil: funciona estupendamente en postres, ensaladas, salsas, aperitivos y, como demuestra esta receta, también en elaboraciones saladas. Aquí aparece acompañado de mango, tomate, verduras frescas y aceite de oliva virgen extra. El resultado es un gazpacho de color amarillo anaranjado, sedoso y muy aromático, que se completa con metis ligeramente dorados, burrata y rúcula. La gracia está precisamente en el contraste: la fruta aporta dulzor y acidez; el tomate y las verduras, frescura; la burrata, cremosidad; y el metis pasado por la sartén añade una textura y un sabor más intenso y ligeramente caramelizado.

INGREDIENTES DE LA RECETA:

Para el gazpacho:

  • 2 mangos maduros
  • 2 tomates maduros
  • ½ pimiento verde
  • ¼ de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • ¼ de calabacín o pepino
  • 2-3 metis
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Agua fría, solo si es necesario

Para terminar:

  • 1 burrata
  • 1 meti adicional, si se desea una guarnición más abundante
  • Un puñado de rúcula
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN DE LA RECETA:

1. Prepara las frutas y verduras

Lava bien los tomates, el pimiento, el calabacín o pepino y los metis. Pela los mangos y retira el hueso.

No es necesario cortar todo en trozos pequeños, ya que los ingredientes terminarán triturados. Sin embargo, hacer trozos medianos facilita el trabajo de la batidora y ayuda a conseguir una mezcla homogénea.

Un pequeño truco: si el ajo resulta demasiado intenso para tu gusto, puedes utilizar solo medio diente o retirar el germen central antes de incorporarlo.

2. Tritura la base

Introduce en el vaso de una batidora los tomates, el pimiento verde, la cebolla, el calabacín o pepino, el ajo y el mango.

Añade una pizca de sal y los aproximadamente 50 ml de aceite de oliva virgen extra.

Tritura a máxima potencia durante varios minutos, hasta conseguir una crema completamente homogénea y con una textura fina.

Aquí conviene tener un poco de paciencia. Un gazpacho bien triturado gana mucho en textura y sensación en boca.

3. Ajusta la textura y el sabor

Comprueba la consistencia. Si ha quedado demasiado espeso, incorpora agua fría poco a poco, mientras vuelves a triturar, hasta conseguir la textura que más te guste.

Prueba y rectifica de sal.

Si buscas un acabado especialmente elegante y sedoso, puedes pasar el gazpacho por un colador fino o un chino. Este paso elimina pequeñas fibras y restos de piel y proporciona una textura más delicada, especialmente apropiada para servirlo en copas o platos de presentación.

4. Enfría

Guarda el gazpacho en la nevera durante al menos 1 hora.

Servirlo bien frío es importante: el frío potencia su carácter refrescante y hace que el dulzor del mango y el metis resulte más equilibrado.

Si tienes tiempo, prepararlo con unas horas de antelación es incluso mejor.

5. Dora los metis

Mientras el gazpacho se enfría, corta 2-3 metis en gajos.

Calienta una sartén con unas gotas de aceite de oliva y coloca los gajos. Cocínalos durante unos minutos, dándoles la vuelta con cuidado, hasta que estén ligeramente dorados.

No buscamos que se deshagan. La idea es conseguir que el calor concentre sus azúcares naturales y aparezcan pequeñas notas tostadas y caramelizadas.

Este paso transforma completamente la fruta y es uno de los secretos de la receta.

6. Prepara el resto de la guarnición

Corta otro meti en dados pequeños.

Escurre la burrata con cuidado y separa ligeramente la parte cremosa para que resulte más fácil distribuirla sobre el plato.

Lava y seca bien la rúcula.

7. Emplata

Sirve el gazpacho de mango bien frío en platos hondos, cuencos o copas.

Coloca encima algunos gajos de meti dorado y añade pequeños trozos de burrata.

Reparte los dados de meti fresco para aportar un segundo registro de textura y termina con unas hojas de rúcula.

Un hilo muy fino de aceite de oliva virgen extra será el toque final perfecto.

El secreto está en los contrastes

Esta receta funciona porque juega con diferentes temperaturas, texturas y perfiles de sabor.

El mango maduro aporta dulzor, aroma y una textura naturalmente cremosa. El tomate introduce acidez y umami, mientras que el pimiento, la cebolla y el ajo aportan los matices vegetales característicos de un gazpacho.

El metis aparece en dos versiones: fresco y dorado.

El meti fresco aporta jugosidad, acidez y un punto crujiente cuando se corta en dados. Al pasarlo por la sartén, en cambio, sus azúcares se concentran y aparecen notas más profundas y ligeramente caramelizadas.

Y entonces entra la burrata, con su interior cremoso y lácteo, que suaviza el conjunto y convierte un sencillo gazpacho de frutas y verduras en un plato mucho más goloso.

La rúcula aporta finalmente un toque vegetal y ligeramente amargo que ayuda a equilibrar el dulzor de las frutas.

¿Qué es exactamente el metis?

El metis pertenece a una nueva generación de frutas de hueso obtenidas mediante cruces entre especies relacionadas. Su particularidad está en combinar características de la ciruela y el albaricoque.

Dependiendo de la variedad y del punto de maduración, puede presentar diferentes colores y matices de sabor, pero suele destacar por una pulpa jugosa, aromática y dulce, con una acidez que le permite funcionar muy bien en elaboraciones saladas.

Y precisamente ahí está una de sus grandes virtudes gastronómicas: no hay que limitarlo al postre.

Puedes utilizarlo en ensaladas, acompañando quesos, en ceviches, con carnes, como ingrediente de salsas o incluso cocinado a la plancha o a la parrilla.

En esta receta, el paso por la sartén demuestra hasta qué punto puede cambiar una fruta cuando se somete brevemente al calor.

Trucos para que el gazpacho quede perfecto

Elige mangos bien maduros.
El mango es uno de los principales responsables de la textura y el dulzor del gazpacho. Si está verde o poco maduro, la mezcla tendrá menos aroma y resultará más fibrosa.

No te pases con el ajo.
El ajo crudo tiene mucha personalidad y puede ocultar fácilmente los matices de las frutas. Es preferible empezar con poco y rectificar después.

Añade el agua al final.
Es mucho más sencillo aligerar un gazpacho que espesarlo. Tritura primero todos los ingredientes y decide después cuánta agua necesita.

Usa un buen aceite de oliva virgen extra.
Al haber pocos ingredientes, la calidad del aceite se nota especialmente. Un aceite frutado y equilibrado funciona muy bien con el carácter dulce del mango.

No cocines demasiado el metis.
Solo necesitamos dorarlo y concentrar ligeramente sus azúcares. Si permanece demasiado tiempo en la sartén, perderá estructura y será más difícil conseguir una presentación bonita.

Juega con las temperaturas.
El gazpacho debe estar bien frío, mientras que el meti puede servirse templado. Este contraste hace que cada cucharada sea más interesante.

La burrata, mejor al final.
Añádela justo antes de servir para conservar intacta su textura cremosa y evitar que se integre completamente en el gazpacho.

Variaciones para personalizar la receta

Si quieres darle un perfil todavía más fresco, puedes sustituir parte del calabacín por pepino y añadir unas hojas de albahaca o hierbabuena.

Para quienes disfrutan de un punto ácido más marcado, unas gotas de zumo de lima pueden funcionar muy bien.

También puedes incorporar unas gotas de vinagre de Jerez, aunque conviene hacerlo con moderación: el mango y el metis ya aportan una acidez natural y queremos mantener el carácter afrutado del plato.

¿Buscas un resultado más picante? Un pequeño toque de chile fresco puede aportar un contraste fantástico con el dulzor del mango.

Y si quieres convertirlo en un entrante todavía más completo, puedes añadir unas almendras tostadas o unos pistachos picados para introducir un elemento crujiente.

Cómo presentarlo

Para una presentación elegante, utiliza un plato hondo de color blanco y vierte el gazpacho en el centro.

Coloca la burrata en pequeñas porciones, distribuye los dados de meti y apoya los gajos dorados de forma irregular. Termina con unas hojas de rúcula, unas gotas de aceite de oliva y, si quieres, unas láminas finísimas de meti fresco.

Otra opción muy atractiva para un aperitivo es servirlo en vasitos individuales, con un pequeño trozo de burrata, un dado de meti y una hoja de rúcula en la superficie.

El resultado es colorido, fresco y muy fotogénico.

Una receta para el verano… y mucho más

Aunque este gazpacho pide a gritos días de calor, su combinación de fruta, verdura y lácteos permite jugar con él durante buena parte del año.

Es una receta especialmente interesante cuando los mangos y los metis están en su mejor momento, porque permite aprovechar frutas maduras y convertirlas en un plato diferente sin necesidad de complicarse en la cocina.

Y quizá esa sea la mejor definición de este gazpacho: una receta sencilla con apariencia de plato sofisticado.

Mango, tomate, metis, burrata y aceite de oliva. Cinco protagonistas capaces de construir un entrante lleno de color, frescura y contrastes.

Porque sí: el metis también puede ser protagonista de una receta salada. Y cuando se encuentra con el mango y una burrata cremosa, la combinación es difícil de olvidar. 

En una frase

Un gazpacho fresco y sedoso donde el dulzor tropical del mango se encuentra con la acidez del tomate y el metis, mientras la fruta dorada, la burrata y la rúcula aportan el contraste definitivo.

Si te ha quedado alguna duda puedes dejar un comentario y la cocina de Merche Borjas te lo solventará a la mayor brevedad.

Hasta la próxima receta.

GAZPACHO DE MANGO, BURRATA Y METIS

Hay platos que refrescan y platos que, además, despiertan curiosidad. Este gazpacho de mango y Metis pertenece a la segunda categoría

Course cocina de verano, entrante, Plato principal, Sopa
Cuisine Mediterránea
Prep Time 15 minutos
Reposo en nevera 1 hora
Total Time 1 hora 15 minutos
Servings 4

Ingredients

  • 2 mangos maduros
  • 2 tomates maduros
  • 1/2 pimiento verde
  • 1/4 de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1/4 de calabacin o pepino
  • 2 o 3 metis
  • 50 ml de aceite de oliva
  • Sal
  • Agua, si es necesario
  • 1 burrata
  • Rúcula

Instructions

  1.  Pon en el vaso batidor el tomate, calabacín, pimiento, cebolla, ajo y mango

  2.  Añade sal y aceite de oliva y tritura muy bien hasta conseguir una textura fina.

  3. Pasa a un bol y enfría en la nevera. Puedes añadir agua si lo quieres más líquido y colarlo si prefieres una textura más fina.

  4. Corta los metis en gajos y dóralos en una sartén con un poquito de aceite.

  5. Corta otro meti en dados pequeños

  6. Sirve el gazpacho y añade los metis doraditos, la burrata y los dados de meti por encima

  7. Termina con un poco de rúcula

Recipe Notes

Una receta para el verano… y mucho más

Aunque este gazpacho pide a gritos días de calor, su combinación de fruta, verdura y lácteos permite jugar con él durante buena parte del año.

Es una receta especialmente interesante cuando los mangos y los metis están en su mejor momento, porque permite aprovechar frutas maduras y convertirlas en un plato diferente sin necesidad de complicarse en la cocina.

Y quizá esa sea la mejor definición de este gazpacho: una receta sencilla con apariencia de plato sofisticado.

Mango, tomate, metis, burrata y aceite de oliva. Cinco protagonistas capaces de construir un entrante lleno de color, frescura y contrastes.

Porque sí: el metis también puede ser protagonista de una receta salada. Y cuando se encuentra con el mango y una burrata cremosa, la combinación es difícil de olvidar.

Un gazpacho fresco y sedoso donde el dulzor tropical del mango se encuentra con la acidez del tomate y el metis, mientras la fruta dorada, la burrata y la rúcula aportan el contraste definitivo

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