La cocina de Merche Borjas

Aquí encontrarás recetas de cocina caseras, tradicionales y fáciles de preparar.

QUICHE DE PUERROS Y QUESO

Hoy preparamos una rica quiche de puerros y queso. Quiche de puerros, pollo, champiñones y queso de cabra: cuando un “invento” acaba siendo un recetón. Hay frases que una madre aprende a escuchar con cierta precaución. Una de ellas es: “Mamá, vamos a hacer un invento”. Y si quien lo dice es mi hija, la sucesora Carla, ya sé que cualquier cosa puede pasar. Pero esta vez el experimento salió redondo. Y no solo redondo por la forma de la quiche: salió de matrícula.

como hacer quiché de puerros

La idea era juntar algunos ingredientes que teníamos por casa y convertirlos en algo reconfortante, cremoso y con mucho sabor. El resultado fue esta quiche de puerros, pollo, champiñones y queso de cabra, con una base de masa quebrada crujiente y un relleno suave de verduras, pollo, beicon y una mezcla cremosa de huevo, nata y ricotta. Y, para rematar, unos medallones de queso de cabra que, al pasar por el horno, se doran ligeramente y aportan ese punto intenso y ligeramente ácido que hace que cada bocado tenga algo especial. Vamos, que aquí hubo invento… pero del bueno

INGREDIENTES DE LA RECETA:

  • 2 puerros
  • ½ cebolla
  • 100 g de champiñones
  • 100 g de beicon en tacos
  • 150 g de pollo cocinado
  • 3 huevos
  • 100 ml de nata
  • 100 g de ricotta
  • ½ vaso de vino blanco
  • 1 lámina de masa quebrada
  • Queso parmesano en polvo o finamente rallado
  • Queso de cabra
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Pimienta blanca
  • Ajo en polvo
  • Hierbas provenzales

PREPARACIÓN DE LA RECETA:

1. Preparamos las verduras

Limpiamos bien los puerros y los cortamos en rodajas finas. Picamos también la cebolla.

Ponemos una sartén amplia al fuego con un chorrito de aceite de oliva y añadimos el puerro y la cebolla. Salpimentamos y dejamos que se cocinen a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos y bien pochados.

Este paso merece su tiempo: cuanto más lentamente se cocinen las verduras, más dulce y sabroso será el relleno.

2. Añadimos los champiñones y el vino

Incorporamos los champiñones laminados y dejamos que se cocinen hasta que comiencen a perder su agua.

Añadimos entonces el vino blanco y cocinamos unos minutos, hasta que el alcohol se haya evaporado y el conjunto quede jugoso, pero sin exceso de líquido.

3. El pollo y el beicon entran en escena

Troceamos el pollo previamente cocinado y lo incorporamos a la sartén junto con el beicon.

Cocinamos todo durante unos minutos para que los sabores se integren y el beicon aporte ese toque ahumado y sabroso que combina especialmente bien con el puerro y los champiñones.

Añadimos ajo en polvo y hierbas provenzales al gusto. Mezclamos bien, apagamos el fuego y reservamos.

4. Preparamos la crema

En un bol grande batimos los tres huevos.

Añadimos la nata y la ricotta y mezclamos hasta conseguir una preparación homogénea, cremosa y sin grumos.

Aquí está buena parte del secreto de esta quiche: la ricotta aporta cremosidad sin hacer que el relleno resulte excesivamente pesado.

5. Unimos todos los ingredientes

Incorporamos el salteado de verduras, pollo y beicon a la mezcla de huevo, nata y ricotta.

Removemos con suavidad hasta que todos los ingredientes queden perfectamente repartidos.

Probamos y rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario.

6. Montamos la quiche

Precalentamos el horno a 200 ºC.

Colocamos la masa quebrada en el molde, presionando suavemente para adaptarla bien a las paredes.

Espolvoreamos una fina capa de parmesano sobre la base. Además de aportar sabor, ayudará a crear una deliciosa capa de queso entre la masa y el relleno.

Vertemos encima toda la mezcla y la distribuimos de manera uniforme.

Por último, colocamos unos medallones de queso de cabra sobre la superficie.

Horneado

Introducimos la quiche en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 30 minutos, aunque el tiempo puede variar ligeramente según el horno y el tamaño del molde.

Sabremos que está lista cuando el relleno esté bien cuajado y la superficie presente un bonito tono dorado.

Si vemos que el queso se dora demasiado rápido, podemos cubrir la quiche ligeramente con papel de aluminio durante parte del horneado.

Una vez fuera del horno, es importante dejarla reposar unos minutos antes de desmoldarla y cortarla. El relleno terminará de asentarse y las porciones quedarán mucho más bonitas.

El toque que marca la diferencia

El protagonista final es, sin duda, el queso de cabra.

Su sabor ligeramente ácido y su textura cremosa contrastan con el dulzor del puerro, mientras que combina de maravilla con los champiñones y el beicon.

Y hay otro pequeño detalle que no conviene pasar por alto: el parmesano en la base. Parece un gesto sencillo, pero aporta una capa extra de sabor y ayuda a que la masa no quede tan “desnuda” frente a un relleno tan cremoso.

Unos pequeños trucos para que quede perfecta

Escurre bien las verduras. Los champiñones y el puerro pueden soltar bastante agua. Si el relleno queda demasiado líquido, la masa puede perder parte de su textura crujiente.

No tengas prisa con el puerro. Un buen pochado a fuego medio es una de las claves para conseguir un sabor más dulce y profundo.

Aprovecha pollo que ya tengas cocinado. Esta receta es perfecta para dar una segunda vida a restos de pollo asado, pollo a la plancha o incluso pollo cocido.

Déjala reposar antes de cortar. Unos 10 minutos serán suficientes para que el relleno se estabilice.

¿Sabías que…?

Aunque hoy asociamos la quiche especialmente con la cocina francesa, su historia está vinculada a Lorena, en el noreste de Francia, y la preparación que dio origen a la famosa quiche Lorraine se elaboraba tradicionalmente con una base de masa y una mezcla de huevos y nata.

Con el tiempo, la receta se ha convertido en un auténtico lienzo gastronómico: verduras, quesos, carnes, pescados y diferentes hierbas pueden entrar en juego.

Y precisamente ahí está la gracia de esta receta: no hace falta seguir siempre un guion estricto para conseguir una gran quiche.

A veces basta con abrir la nevera, mirar lo que hay dentro y que alguien diga:

“Mamá, vamos a hacer un invento”.

Y entonces puede aparecer una maravilla como esta.

El resultado

Crujiente por fuera, cremosa por dentro y llena de contrastes: el dulzor del puerro, el sabor de los champiñones, el punto ahumado del beicon, la suavidad del pollo, la cremosidad de la ricotta y el carácter del queso de cabra.

Una receta estupenda para una comida familiar, una cena especial o para preparar con antelación y disfrutar también al día siguiente.

Porque algunos inventos salen regular…

Pero este salió para repetir.

Si te ha quedado alguna duda puedes dejar un comentario y la cocina de Merche Borjas te la solventará a la mayor brevedad.

Hasta la proxima receta.

QUICHE DE PUERROS Y QUESO

Una receta estupenda para una comida familiar, una cena especial o para preparar con antelación y disfrutar también al día siguiente.

Course Acompañamiento, Aperitivo, entrante, Plato principal, recetas faciles, recetas rapidas, Tentempié
Cuisine Mediterránea
Prep Time 20 minutos
Cook Time 35 minutos
Total Time 55 minutos
Servings 3

Ingredients

  • 2 puerros
  • 1/2 cebolla
  • 100 gr de champiñones
  • 100 gr de beicon
  • 150 gr de pollo cocinado
  • 3 huevos
  • 100 ml de nata
  • 100 ml de ricotta
  • 1/2  vaso de vino blanco
  • 1  lámina de masa quebrada
  • Queso parmesano en polvo o finamente rallado
  • Queso de cabra
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra y blanca
  • Ajo en polvo
  • Hierbas provenzales

Instructions

  1. Pochamos el puerro y la cebolla con un poquito de aceite, sal y las dos pimientas.

  2. Cuando estén bien blanditos, añadimos los champiñones y el vino blanco. 

  3. Incorporamos el pollo cocinado y el beicon y dejamos que se cocine todo junto unos minutos.

  4.  Añadimos ajo en polvo y hierbas provenzales, mezclamos bien y retiramos del fuego

  5.  En un bol batimos los huevos y añadimos la nata y la ricotta. Mezclamos hasta conseguir una crema suave y sin grumos.

  6. Incorporamos el relleno y mezclamos todo bien.

  7. Colocamos la masa quebrada en el molde, acomodándola bien.

  8. Espolvoreamos parmesano por la base y vertemos encima toda la mezcla

  9. Terminamos colocando unos medallones de queso de cabra por toda la superficie.

  10.  Horno precalentado a 200 ºC durante unos 30 minutos, o hasta que la quiché esté bien cuajada y doradita.

  11. La dejamos reposar unos minutos antes de desmoldar

Recipe Notes

El toque que marca la diferencia

El protagonista final es, sin duda, el queso de cabra.

Su sabor ligeramente ácido y su textura cremosa contrastan con el dulzor del puerro, mientras que combina de maravilla con los champiñones y el beicon.

Y hay otro pequeño detalle que no conviene pasar por alto: el parmesano en la base. Parece un gesto sencillo, pero aporta una capa extra de sabor y ayuda a que la masa no quede tan “desnuda” frente a un relleno tan cremoso.

Unos pequeños trucos para que quede perfecta

Escurre bien las verduras. Los champiñones y el puerro pueden soltar bastante agua. Si el relleno queda demasiado líquido, la masa puede perder parte de su textura crujiente.

No tengas prisa con el puerro. Un buen pochado a fuego medio es una de las claves para conseguir un sabor más dulce y profundo.

Aprovecha pollo que ya tengas cocinado. Esta receta es perfecta para dar una segunda vida a restos de pollo asado, pollo a la plancha o incluso pollo cocido.

Déjala reposar antes de cortar. Unos 10 minutos serán suficientes para que el relleno se estabilice.

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