
Un rico, suave y cremoso merengue suizo horneado y con un toque de color que le damos con un soplete de cocina. Ideal para cualquier ocasión.
Ponemos un cazo all fuego con agua e introducimos otro más pequeño dentro
Vamos a preparar un baño maría
Vertemos las claras y el azúcar en el cazo vacio
Dejamos que se vaya deahciendo el azúcar si que el agua llegue a hervir en ningún momento
No podemos dejar de remover la mezcla para que no cuaje
Cuando no sintamos el azúcar retiramos del fuego e introducimos en el bol de la batidora
Empezamos a montar a velocidad media y cuando empiece a montar subimos a máxima potencia
Agregamos el limón para estabilizar las claras
Cuando el bol este completamente frío y el merengue haga picos firmes ya está
Metemos en una manga pastelera con boquilla rizada y colocamos en los capacillos de magdalenas
Horno precalentado a 100º horneamos a media altura, calor arriba y abajo durante 70 minutos
Entreabrimos la puerta y dejamos 15 minutos más con el horno apagado
Saamos y sopleteamos un poco para darle color
El limón es para estabilizar las claras, una vez empiecen a montar lo añadimos.
Empezamos con velocidad media y luego subimos para que el merengue monte perfectamente.
Entreabrimos la puerta del horno cuando ha pasado el tiempo de horneado y lo hemos apagado. Para que se seque un poco.
Si no tenéis soplete podéis poner el grill del horno y dejarlo unos segundos, solo para que coja un poco de color, con cuidado que no se os queme.
Con estas cantidades salen tres merengues, pero si utilizáis capacillos más pequeños os saldrán algunos más.