
Un kebab casero sabrosísimo, especiado y con una textura espectacular, que no tiene absolutamente nada que envidiar al original. Rápido, casero y peligrosamente adictivo.
mezcla la carne picada con todas las especias y la sal
Coloca la carne entre dos papeles de horno y aplana con un rodillo hasta obtener una capa muy fina
Dobla el papel formando un paquete cerrado
horno precalentado a 220 ºC durante 15 minutos.
Retira del horno, elimina el papel y desmenuza la carne
Sobre la tortilla de trigo, añade salsa de yogur, lechuga, tomate y cebolla.
Incorpora la carne, cierra la tortilla
Envuelve en papel de aluminio.
Este kebab casero exprés es una de ellas: rápido, sabroso y sin complicaciones innecesarias. Ideal para una cena improvisada que sabe a planazo gastronómico (sin salir de casa).
Prepárate porque en 15 minutos puedes tener un kebab digno de repetir… y presumir