
Una receta sencilla, rápida y con alma mediterránea que demuestra que, con pocos ingredientes, se puede lograr algo realmente memorable.
Extiende el hojaldre y dobla los bordes hacia dentro (haz un marco)
Pincha la base para que no suba demasiado
Añade la cebolleta bien repartida
Chorrito de aceite de oliva
Horno a 200º durante 18-20 min
Saca y reparte los pimientos
Coloca las anchoas intercaladas
Termina con aceite de oliva, pimienta y toque de Módena
Crujiente por fuera, jugosa por dentro… y con ese contraste entre dulce, salado y ligeramente ácido que engancha desde el primer bocado. La textura del hojaldre, el sabor profundo de las anchoas y la suavidad de los pimientos crean un equilibrio irresistible.
Sirve esta coca templada, cortada en porciones rectangulares, acompañada de una copa de vino blanco seco o un vermut bien frío. También funciona de maravilla como parte de una mesa de tapas o entrantes.
Si quieres llevarla aún más lejos, añade unas aceitunas negras o unas lascas finas de ajo antes de hornear. Y si te gusta el contraste, unas hojas de rúcula fresca al final le darán un punto verde y ligeramente picante.