
Jugoso, lleno de sabor y con una salsa suave y adictiva, este plato tiene origen francés y es perfecto para una comida especial sin complicarte demasiado en la cocina.
Corta las pechugas en tiras o láminas finas
Derrite la mantequilla y añade la cebolla picada y el ajo, en una sarte, añade sal y deja que ablanden
Incorpora los champiñones laminados y deja que pierdan toda su agua
Vierte el vino blanco y deja reducir el alcohol, retira y reseva
Añade más mantequilla o aceite y cocina el pollo a fuego alto
incorpora los champiñones y la nata, mezcla bien
Añade la salsa de soja y el romero, cocina 3 o 4 minutos más
✔️ No cortes el pollo en dados
Las láminas finas son la clave de la textura auténtica del eminé.
✔️ No cocines demasiado el pollo
El mayor error es dejarlo seco. Cocínalo justo hasta dorar.
✔️ La soja marca la diferencia
Aunque no lo parezca, una cucharada de salsa de soja potencia muchísimo el sabor de la salsa sin que sepa “a soja”.
✔️ Deja reducir bien el vino
Ese paso aporta profundidad y un sabor más elegante al plato.
Este plato queda espectacular acompañado de arroz blanco, puré de patatas o incluso pasta fresca. La salsa es tan cremosa que dan ganas de mojar pan hasta dejar el plato limpio.