
Un arroz con conejo bien hecho es de esos platos que saben a casa, a cocina sin prisas y a pan para mojar. Sencillo, lleno de sabor y con ese puntito tradicional que nunca pasa de moda.
Dora el conejo salpimentado en una cazuela con aceite. Asa el ajo, tritura medio hígado con él y reserva
Añade la cebolla y los pimientos al conejo y sofríe hasta que estén blandos.
Incorpora los pimentones, la pulpa de choricero y el tomate; remueve y añade el vino. Deja reducir.
Vierte el caldo (reservando un poco), añade el romero y el majado de hígado y ajo. Cocina 10 minutos.
Añade el arroz, remueve y cocina unos 18 minutos, agregando más caldo si hace falta.
Retira del fuego, tapa y deja reposar 5 minutos antes de servir.
Sirve caliente y prepárate para un plato sabroso, reconfortante y lleno de tradición.
Porque hay recetas que no necesitan nada más que buen producto, tiempo y cariño