
Las rocas de patata frita y chocolate son una de esas recetas que generan incredulidad antes del primer bocado… y adicción después.
Trocea las patatas con las manos. Que queden trozos, no las hagas polvo
Funde el chocolate junto con la mantequilla en el microondas, en tandas de 30 segundos.
Añade el chocolate sobre las patatas y mezcla bien.
Coloca montoncitos sobre un plato con papel de horno para formar las “rocas”.
Hazlas del tamaño que más te guste.
Añade unas escamas de sal por encima.
Guarda en la nevera unas 2 horas, hasta que estén firmes.
Una vez pruebes la versión clásica, puedes experimentar con otras combinaciones:
Aunque muchas personas creen que esta mezcla nació en redes sociales, lo cierto es que lleva décadas presente en algunos países.
En Estados Unidos es habitual encontrar este contraste en ferias gastronómicas e incluso existen marcas que comercializan patatas fritas recubiertas de chocolate como snack gourmet.
Desde el punto de vista culinario, esta combinación funciona porque el cerebro disfruta especialmente del contraste entre sabores dulces, salados y texturas diferentes, una mezcla que produce una experiencia muy satisfactoria.
No es casualidad que otros alimentos como el chocolate con sal marina, las palomitas dulces y saladas o el caramelo salado tengan tanto éxito.
Las rocas de patata frita y chocolate son una de esas recetas que generan incredulidad antes del primer bocado… y adicción después.
Son rápidas de preparar, económicas, requieren muy pocos ingredientes y resultan perfectas para sorprender a invitados o llevar a una comida informal.
Si nunca has probado esta combinación, quizá sea el momento de descubrir por qué cada vez más personas se declaran fans de este inesperado matrimonio entre chocolate y patatas fritas.
Porque sí, suena raro… hasta que las pruebas.