
Con tres ingredientes, un poco de paciencia y algunos trucos sencillos, tienes una base estupenda para dar rienda suelta a tu creatividad. No necesitas hacer decoraciones complicadas para conseguir un resultado bonito: a veces, unos cuantos rosetones bien hechos y un acabado cuidado son suficientes para que una tarta luzca espectacular.
Trocea el chocolate e introduce en un bol
Calienta la n ata sin que llegue a hervir
Vierte la nata sobre el chocolate y mezcla hasta que se funda por completo
Tapa con papel film a piel y lleva a la nevera 2 horas
Introduce el chocolate en el bol de la amasadora
Añade la mantequilla en punto pomada y bate dos minutos a velocidad baja
Sube la velocidad a alta y bate hasta que este suave y homogénea
Coge una porción de la mezcla y calienta un poco en el microondas, hasta que este liquido
Vuelve a ingroducir en la mezcla sin dejar de batir
Cuando tenga una teztura suave, sedosa y brillante, ya esta lista
CONSERVACIÓN:
Una vez terminada la ganache, lo más recomendable es conservarla refrigerada en un recipiente limpio y hermético. Si ya has decorado la tarta, mantenla en la nevera y sácala unos minutos antes de servir para que la crema se atempere ligeramente.
El tiempo que necesitará dependerá de la temperatura ambiente, del tamaño de la tarta y de la cantidad de cobertura. Evita dejarla durante periodos prolongados fuera del frigorífico, ya que contiene nata y mantequilla.
Si preparas la ganache con antelación, puedes trabajarla de nuevo cuando la necesites, dejándola atemperar y mezclándola suavemente hasta recuperar una textura manejable
TRUCOS.
1. La mantequilla, siempre en su punto.
2. El enfriado no es un paso que debamos saltarnos
3. No calientes toda la ganache para ablandarla
4. Elige bien la boquilla.
5. ¿Quieres darle color? Utiliza colorantes liposolubles, formulados para chocolate y preparaciones ricas en grasa
6. Busca una superficie limpia y lisa
7. Haz una pequeña prueba antes de decorar toda la tarta.
PARA QUE UTILIZAR LA GANACHE