
Tierno, esponjoso y húmedo… ¡imposible comer solo un trozo! Si eres amante de los postres con texturas suaves, sabores delicadamente dulces y un toque crujiente irresistible, este brownie de chocolate blanco y nueces de macadamia será tu nuevo favorito
En un cazo tuesta la mantequilla, hasta obtener un tono dorado
En un bol, mezcla los azúcares y añade la mantequilla fría, mezcla hasta disolver la mayor cantidad
Añade los huevos y la vainilla, vuelve a mezclar
Agrega a la harina la sal, el bicarbonato y la maicena y tamiza sobre la mezcla anterior, mezcla
Corta el chocolate y las nueces en trozos menudos y agrega a la mezcla, integra bien
Forra un molde con papel de horno, vierte la mezcla, es muy compacta, y extiende por la superficie que quede toda de un mismo grosor.
Espolvorea más choco y macadamias troceadas en la superficie
Horno precalentado a 180º y hornea 25 minutos.
Enfría y desmolda
Este brownie demuestra que el chocolate blanco también puede brillar con luz propia. Su sabor suave combina perfectamente con la mantequilla dorada y el toque crujiente de las macadamias.
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Puedes añadir un toque de ralladura de naranja o limón para un contraste cítrico.
Acompáñalo con una bola de helado de vainilla para un postre de 10.
Conserva en un recipiente hermético durante varios días… si es que no desaparece antes.